Feliz martes!!!

Feliz martes a todos!!!!!!!!! Después de un puente, el primero desde el verano, seguro que estáis pensando:

– ¿Feliz martes, de qué? Estoy muerto y deprimidoooooooo.

Eso os pasa por no tener un bebé en casa que se despierta con una sonrisa inmensa recibiendo vuestro primer abrazo del día -madre pesada y ñoña-.

No, lo digo en serio. Nunca un despertar fue tan satisfactorio -por encima de cualquier edredoning, os lo aseguro-. Ese sonido gutural que anuncia que un biberón se acerca y que el despertar se está produciendo, es el mejor de los cantos de sirena que jamás había oído -madre pesada y ñoña-. A pesar de que os espere un día de intenso trabajo!

Ahí van dos temas de conflicto en mis redes sociales… Arrancamos pues:

  • Leche materna o biberón
  • E incorporación de la madre al mundo laboral después del parto

Empecemos por partes. A ver, ¿qué es mejor? ¿El biberón o la lactancia materna? ¿Qué es más beneficioso para el bebé, lo primero o lo segundo? ¿Qué debemos hacer cuando nos encontramos con ese dilema? LO QUE NOS DÉ LA REAL GANA.

Así, sin más. Os lo digo de corazón, de palabra, obra y omisión -de la lactancia materna, quiero decir-. Os cuento. Cuando tuve que decidir qué quería hacer, hubo muchas voces encontradas:

-“Le darás el pecho ¿no?”

-“Por lo menos un mes tienes que darle de mamar”.

-“No vayas a dejar de darle el pecho porque te perderás una de las cosas más bonitas de la maternidad”.

-“Si le das el pecho tendrás una sensación única que nadie, excepto tú, podrás sentir”…

Y al contrario:

-“No vayas a esclavizarte con darle el pecho que es una tontería”.

-“No te agobies si no le das el pecho porque la niña se va a criar igual”.

-“Ten claro que si le das el pecho es un infierno y ya no estás para eso con tu edad”.

-“Mejor que le des el biberón porque así participáis los dos en la crianza de la niña”…

Lujan biberon

PAMPLINAS. Claro que vamos a participar los dos. Decida lo que decida. De qué sensaciones me hablan. Por qué va a ser un infierno, es mi hija, haré lo que tenga que hacer. Y si no le doy el pecho, qué consecuencias va a tener. Pero sobre todo ¿qué quiero hacer yo?

Esa es la pregunta clave y por donde debe pasar la decisión. Y digo que ahí está la pregunta definitiva porque después de consultar con varios médicos la respuesta era siempre la misma: “Haz lo que consideres y lo que mejor se adapte a tu manera de ser y estilo de vida. La lactancia materna es lo natural, lo indicado normalmente, pero los niños de biberón también tienen una salud de hierro. De hecho, puede ocurrir que no puedas darle el pecho o que tengas que apoyarlo con biberón y termine siendo imposible lo natural”.

Todas estas dudas asaltaron a mi cabeza porque no tenía claro qué era lo mejor para mi hija y lo mejor para mí. Yo no era una madre de las que saben a ciencia cierta que quieren darle el pecho. Sin duda que, si era importante y necesario, lo haría. Pero de no ser indispensable, tenía que planteármelo y ver qué quería hacer.

Durante algún tiempo me sentí mal por no estar segura. Incluso por plantearme la idea de biberón sin saber si podía darle el pecho. Hasta que decidí que lo mejor pasaba por LO QUE ME DIERA LA REAL GANA.

Si los médicos dejaban la decisión en mis manos sería porque no era determinante en el desarrollo de mi bebé.

Dicho y hecho. Al final, decidí que lo mejor para las dos -en mi caso- era el biberón. Por varias razones que seguro serán motivo de discordia pero que eran mis razones y, por tanto, las únicas que tenía que valorar.

Por desgracia, había retrasado la decisión de ser madre hasta un momento en el que, probablemente, mi recuperación no sería tan rápida y cómoda como la de una madre joven -a mis treinta y ocho las cosas no son igual que con veintiocho-. Me decían que me recuperaría primero con lactancia materna…

Pero, por otro lado, mis compromisos profesionales me exigían incorporarme pronto al trabajo. Tenía que compaginar la maternidad con grabaciones de televisión y eso haría que me ausentara un tiempo -con todo el dolor de mi corazón, claro está. Madre angustiada y agobiada por eso-.

El “sacaleches” era un artilugio que me tendría que acompañar todo el tiempo. Congelar, descongelar y vuelta a empezar.

Con todas las cartas sobre la mesa entendí que optaría por la opción de biberón desde el principio.

No me ha ido mal. Todo lo contrario. Mi hija pesa siete kilos -percenil noventa-, no ha ido al hospital ni una sola vez y duerme -con tres meses- ocho horas del tirón. Olé

Miranda durmiendo

En cuanto al tema del trabajo, muchos son los que se llevaron las manos a la cabeza cuando anuncié, al mes de dar a luz, que tenía que ponerme a grabar. Entiendo el asombro porque es duro. No es, ni mucho menos, apetecible ponerte frente a una cámara -o un ordenador, o un mostrador, o un aula repleta de alumnos… no se cuál será vuestro caso- tan pronto. Pero a veces la vida te plantea situaciones poco apetecibles. En mi caso, la verdad, es que fue muy fácil. Me pusieron las cosas en bandeja. Me facilitaron la situación hasta límites inimaginables para que mi hija fuera conmigo a todas las sesiones de trabajo. Tengo que agradecer desde aquí a mi productora y a mi cadena su buena disposición para permitirme que conciliara mi nueva situación con la anterior. He de decir que estuvieron, en todo momento, predispuestos a ayudarme, a consentirme y a mimarme -las hormonas están por las nubes y tienes la sensibilidad un tanto alterada-. Eso me hizo el mes de septiembre muchísimo más llevadero. Es más, fue muy especial porque pude compartir con ella algo tan importante para mí como mi trabajo. Ahora ya lo es menos…

Lujan trabajo

Lujan menus con corazon

Es cierto que no suele ser tan sencillo. Es verdad que vivimos en un país donde el respeto a la maternidad es poco, o ninguno según los casos. Es necesario que sigamos trabajando y luchando por la defensa de los derechos de las mujeres a ser madres -el derecho de los españoles a tener una familia diría yo…-. Es absolutamente imprescindible que trabajemos para trabajar menos cuando un bebe llega a un hogar, para que el permiso de maternidad/paternidad sea más largo en el tiempo.

Pero, sobre todo, es fundamental que todas esas mujeres que están, como lo estaba yo, retrasando esa decisión por falta de determinación, cojan fuerza y seguridad para que puedan aceptar un regalo que nos da la vida y que es EL MAYOR regalo que nunca nada ni nadie nos va a dar.

Chicas, sé que vuestro trabajo es muy importante; tengo claro que lleváis muchos años intentando conseguir vuestro sueño profesional; no tengo duda de que las cosas están difíciles y se hace complicado incluir un miembro más en vuestra casa; me doy cuenta de la dificultad de dar un paso del que no estáis del todo convencidas; yo también sentía que toda la vida me habían dicho que luchara por ser lo que era y ahora la maternidad podía trastocar ese diseño de vida… PAMPLINAS! Nada en el mundo os hará sentir igual y nada en vuestra existencia tendrá tanto valor. Nada en vuestro día a día os dará tantas alegrías -madre pesada y ñoña-.

Nacimiento Miranda

Me encantaría que compartierais vuestras experiencias en la zona de comentarios pero, sobre todo, que animarais a todas a tomar la decisión más bonita e importante de sus vidas.

Sinceramente… Luján

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Feliz martes!!!

6 Responses

  1. Soy madre de 25 años, mi hija tiene 15 meses y soy autonoma, es decir, si no trabajo no cobro, nuestra baja maternal es muy corta y enseguida me puse a trabajar desde que di a luz a mi hija, no me arrepiento en ningun momento de haberle dado el biberon, es mas, lo agradecí mil veces al ver las experiencias de otras madres que si que daban y siguen dando el pecho a sus hijos, no me sentí menos que ellas, y ademas estaba descansada y trabajando porque el biberon si algo tiene de bueno es que los niños duermen miles de horas desde el principio se quedan bien llenitos y duermen mucho. Creo que si tengo otro hijo volveria a repetir el biberon, porque al igual que tu, es lo que mas se adaptaba a nuestro ritmo de vida. Y lo que al final yo quise elegir.
    Y por supuesto que ser madre ( a pesar de que soy joven y si es cierto que en algunos temas te limita) no lo cambiaria por nada del mundo. No hay experiencia mas maravillosa en este mundo, de hecho si por algo estamos aqui, es para dar vida. Para darnos vida. Un saludo desde asturias guapa!

    Arantxa 13 Octubre, 2015 at 17:41 #
  2. Ole tu,mejor explicado imposible… LO QUE TE DE REALMENTE LA GANA.
    Yo les he dado el pecho a los dos,al grande hasta los dos años y al peque (tiene un mes) pienso hacer lo mismo… siempre q pueda. Y en el trabajo, m pido excedencia. Pero todo esto es por mi situacion,cada una/o puede hacer y hace lo q le conviene,LO Q TE DE LA GANAAA.
    Q a ninguna le agobien los comentarios sean como sean,cierra la puerta de tu casa y haz lo q creas tu! Animoooo a todas,es un regalo maravilloso como tu dices!

    Patricia 13 Octubre, 2015 at 17:57 #
  3. Tienes más razón que un santo. Yo le di el pecho 15 días a mi bebé que también nació en julio. Fueron 15 dias horribles llena de grietas, dolores, y con la única sensación de ser una vaca lechera. Por no hablar de mi otro hijo de tres años al que tenía abandonado. Al final pensé que si yo no estaba bien, mis hijos tampoco lo estarían así que empecé a darle biberón. Todo cambió, empecé a disfrutar de la maternidad y a pasar más tiempo con mi otro hijo, en definitiva, a ser feliz.
    No entiendo ese afán por opinar sobre la lactancia y de meterte en la cabeza que si no das pecho eres una mala madre. Basta ya. No hagamos de algo bonito un horror. Que cada madre haga lo que crea mejor según sus circunstancias: dar pecho, biberón o trabajar. Yo tengo 38 años, me dieron biberones y aquí estoy, sana, fuerte y feliz.

    ana 13 Octubre, 2015 at 19:32 #
  4. Luján me encantas!

    Gracias por volver con los blogs… Nos alegras mucho a todos! Eres una periodista magnífica! Animate a escribir mas amenudooo!!

    Maria 13 Octubre, 2015 at 20:06 #
  5. Estoy de acuerdo contigo en una cosa, que cada madre hace lo que cree que es mejor tanto para ella como para su bebe, cada una elegimos y no creo justo que los demás juzguen las vidas de los demás porque si… tal vez tu familia que te conoce pero tampoco al fin y al cabo es tú vida. Sobre el tema baja maternal, solamente voy ha decir que tú según cuentas te pusieron unas facilidades para poder compaginar la maternidad, seguramente serian pocas horas o no, el “problema” (por llamarlo de alguna manera) es que el resto de mujeres eso no lo puede hacer, yo por ejemplo soy contable me paso más de 8 horas delante de un ordenador y soy madre de dos niñas y las dos veces a mis jefes no les hizo ninguna gracia mis embarazos, no voy ha decir lo que me dijeron porque sinceramente es bastante ofensivo para una mujer y te quedas pensando ¿Para que luchamos tanto? Yo personalmente pienso que la libertad de la mujer no existe ya que tenemos muchos trabajos que tenemos que hacer en un mismo dia, mama, trabajadora, ama de casa, mujer ….. creo que es un tema muy complejo pero lo más importante es que cada una tome sus decisiones y punto. Como se suele decir ” Vive y deja Vivir” . Besos

    Noa 14 Octubre, 2015 at 8:34 #
  6. Estoy de acuerdo contigo en el aspecto de que cada uno toma sus propias decisiones sobre todo si se trata de nuestro hijos. Yo creo que cada uno debe escoger lo que es mejor para ella y su bebe, seguir ese instinto. El tema baja maternal hay discrepo un poco ya que si las mujeres luchan por una baja maternal más larga pues claro luego da un poco de …. que otras mujeres decidan volver al trabajo tan rápido, pero que es totalmente respetable sobre todo si la empresa en la que trabajas de facilita esa transición y que seguramente tú estas unas horas y punto. Pero muchas madres no tienen esa suerte y supongo que por eso hay criticas al respecto. Yo soy madre de dos niñas y las dos veces fue muy complicado compaginar maternidad con trabajo, porque aunque queramos creer en la libertad de la mujer con perdón eso no existe, por lo menos en mi caso, yo soy madre, trabajadora, ama de cada, mujer…. es decir me faltan horas, tal vez para otras mujeres sea más sencillo y sobre todo depende de tu nivel adquisitivo. Pero a lo que vamos cada uno elije lo mejor para su bebe y para una misma y ademas siempre tendrás criticas sobre lo que haces o dejas de hacer, así que escucha a tú corazón que el te dirá lo que es mejor. Besos y disfruta de ella que el tiempo pasa muy deprisa.

    Noa 14 Octubre, 2015 at 8:43 #

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